Francisco Huichaqueo Pérez ha dedicado su carrera en las artes a traspasar el linaje de la nación mapuche. Pintor, titulado de la Universidad de Chile, docente de la Universidad de Concepción y cineasta, se ha desarrollado como jurado en diversos festivales nacionales como XI Festival de Vídeo del Bosque y en el Festival de Cine de Concepción.

Durante la conversación del capítulo de reestreno de Lunes Cinematográficos, Francisco Huichaqueo relató su trayectoria como artista audiovisual, curador y docente, obra que ha sido analizada en diversos centros culturales y encuentros.

Oriundo de Valdivia, Francisco detalla sus comienzos. “La inquietud por el arte es un tema que descubrió mi madre, mis padres me enviaron a una escuela de música para niños, donde empezó este descubrimiento del alma humana”, recuerda, si bien no quería seguir este camino de forma profesional, sí fue algo que le abrió un nuevo mundo, de forma paralela a su educación formal.

Explica que, cuando era niño, con su padre vieron a un pintor realizar trazos de acuarela en un lienzo, transformando esta línea en la proyección del cielo. “Si yo no hubiera visto eso, no sé qué sería ahora, encontré que el arte tenía un poder maravilloso”, enfatiza. “Ese hito marcó mi vida”, agrega.

Tras titularse de la escuela clásica de pintura de la Universidad de Chile, y realizar una serie de trabajos, sintió la inquietud de capturar el movimiento. “Me llegaron las herramientas digitales, en el año 1999 ó 2000, la prehistoria del arte digital en Chile, así los conocimientos de pintura los pude reflejar en talleres de animación, y de ahí no me salí nunca más”, menciona sobre su transición, incluso llevándola a su tesis.

“Es un gran privilegio que la Universidad de Concepción cuente con un docente de la talla de Huichaqueo, y para nosotros es un gran honor presentarlo en esta séptima sesión de los Lunes Cinematográficos. En esta entrevista, él nos explica el contexto histórico de su obra. También nos habla de sus preocupaciones sobre la espiritualidad y la cosmovisión de su pueblo, además de sus intervenciones en museos como artista curador y también como cineasta”. comenta Julio Gaete, encargado de comunicaciones y programación de Corcudec.

Comenzó su camino audiovisual y ahora destaca por grandes cortos y mediometrajes. Uno de los destacados es “Ilwen”, que significa el olor de la mañana, la historia de amor entre un hijo y padre mapuche, con el campo valdiviano de fondo. “Recién al minuto 26 recién alguien habla, parte con pura poesía visual, sonoro y semántico y al final habla mi padre, fue una tremenda experiencia que viví con él”, menciona.

Sumándose a las manifestaciones sociales del país, decide crear un programa de televisión, el cual se transmitió por TVU. El Ciclo de Cine de Derechos Humanos de las Primeras Naciones fue un proceso de entrenamiento, “fue bastante bueno, tuvo miles de visitas, y debía ser algo de calidad”, enfatiza.

El tema central de sus creaciones es el legado mapuche y el respeto por los pueblos originarios. “Hay que respetar la cultura y eso tiene que ver con el lugar que uno pisa, pedir permiso y, por medio de la oración interna, ver si se dan las condiciones, no es llegar y atrapar una imagen, si no eres uno más de lo hegemónico”, indica sobre su proceso creativo y el respeto al entorno y la comunidad.

El programa, de este lunes 12 de abril, concluye analizando la participación de Francisco Huichaqueo, en la Bienal de Berlín, con la exposición Wenupelon- Portal de Luz, la cual consta de piezas ancestrales mapuches.

“Es la historia viva y del pasado, es un juego que me gusta hacer”, comenta. “Hice el movimiento político y pedí al Museo Etnográfico para que presten, por el periodo del Bienal, objetos que salieron del Wallmapu, hace 150 años atrás, y que deben retornar a su lugar de origen”, detalla. “Quiero despertarlo porque están con el espíritu atrapado”, finaliza.

Este y más detalles en el conversatorio de Lunes Cinematográficos de Corcudec, lunes 12 de abril, a las 18:00, para luego liberar el filme “El botón de nácar”, destacado documental de Patricio Guzmán, a las 19.00hrs.

La historia muestra como el océano contiene la historia de la humanidad. El mar guarda todas las voces de la tierra y las que vienen desde el espacio. El agua recibe el impulso de las estrellas y las transmite a las criaturas vivientes. El agua, el límite más largo de Chile, también guarda el secreto de dos misteriosos botones que se encuentran en el fondo del océano. Chile, con sus 2670 millas de costa y el archipiélago más largo del mundo, presenta un paisaje sobrenatural. En ella están los volcanes, montañas y glaciares. En ella están las voces de los indígenas patagones, los primeros marineros ingleses y también los prisioneros políticos. Se dice que el agua tiene memoria. Este film muestra que también tiene una voz.

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