Patricia Iribarren divide su tiempo entre Jefe de Fila Fagot en la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción, docente en entidades como la Universidad de Talca, la Orquesta Bicentenario de Curanilahue, el Conservatorio Laurencia Contreras y, hasta hace un tiempo docente en la Universidad Andrés Bello en el programa de Habilidades Laborales dirigido a jóvenes con capacidades especiales. También ha sido invitada a realizar Master Class en Perú, Brasil y Chile y a una capacitación como profesora y fagotista en el Musikene de San Sebastián en España, además de ser invitada como primer fagot solista durante varios años en la Orquesta Sinfónica de Chile.

Oriunda de La Serena, lleva 20 años como miembro de la Sinfónica UdeC. La exigencia de su función en la OSUC la lleva a perfeccionarse constantemente fuera del país, “hay que igualar muchos criterios artísticos para tener el mejor resultado del equipo”, menciona. Por lo mismo, destaca que el nivel de estrés no es menor, pues son evaluados constantemente por los directores, sus pares y el público, “aunque me encanta este trabajo y siempre busco formas de ser un aporte”, agrega.

Durante estos meses de aislamiento, afirma que ha sido complicado pues nuestro trabajo depende del contacto social. No obstante, se mantienen vigentes en las redes sociales de la Corcudec, “la idea es que esto continúe y aportar a la comunidad con temas que tienen que ver con nosotros y mostrar lo que hacemos. Hay muchas formas de llegar y la Corporación está buscando estas instancias”, enfatiza Patricia.

Otro rol que destaca Patricia es el que realizó como docente de la Universidad Andrés Bello, taller de expresión musical, dirigido a jóvenes con capacidades diferentes. “Tuve alumnos Asperger, Síndrome de Down y algunos otros, según yo mal llamado trastornos, fue un trabajo muy lindo y enriquecedor, como persona tuve la oportunidad de conocer la honestidad, la pureza y la transparencia de estos jóvenes y como docente pude a través de la enseñanza musical fortalecer entrenar habilidades y a veces tratar de corregir características de su personalidad y prepararlos en su desarrollo para el mundo laboral”.

Asimismo, se enorgullece de su trabajo como docente universitaria, pues “siempre he tenido la intención de dejar algo y mejor si es con mi instrumento que me apasiona, me enorgullece profundamente ver a mis alumnos de fagot desarrollarse tanto a nivel nacional como internacional, ojalá pudiéramos tener en nuestra Universidad de vuelta la Escuela Música.

En el ámbito netamente orquestal espera “poder transmitir emociones y sentimientos, a través del fagot, ha sido muy importante y gratificante en mi vida”, indica.

Jóvenes Talentos

Lleva varios años coordinando el Concurso Internacional Jóvenes Talentos de Corcudec. Espacio que busca dar una oportunidad a nuevos músicos, los cuales han alcanzado importantes carreras a nivel internacional.

“Me hubiera encantado tener la posibilidad de participar de un concurso así, pero en ese tiempo no se daban. El poder dar herramientas para que los chicos se puedan desenvolver y que sea parte importante de su carrera, es sumamente importante”, finaliza.

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