03 de octubre de 2016.

Ante un público que llenó el Teatro, y guiada siempre con gran claridad por el maestro estadounidense Brian Cole, la Orquesta Sinfónica Universidad de Concepción, ofreció un nutrido programa musical. La primera parte incluyó el “Idilio de Sigfrido” de Wagner y la “Sinfonía clásica” de Prokofiev, obras de texturas transparentes, casi camerísticas, que requieren de una interpretación inmaculada (algo especialmente difícil en Prokofiev, debido a las exigencias casi acrobáticas que plantea a los instrumentistas).

La segunda parte se inició con la orquesta con su formación completa e incluso ampliada con percusiones adicionales para el estreno mundial de “Collage”, de Sebastián Molina, el más joven de entre los ganadores de la V Convocatoria para el Estreno de Obras de Compositores Chilenos, organizada por la Corporación Cultural UdeC, con el apoyo de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD. Pese a las fuerzas instrumentales convocadas, las texturas aquí también fueron transparentes debido a la preferencia del compositor por los timbres puros, rayando a veces en el puntillismo. “Collage” fue compuesta en homenaje a Pierre Boulez, el gran compositor y director francés, fallecido en enero pasado.

Aunque la ejecución fue correcta en todas las obras mencionadas, alcanzó un nivel incluso superior en la Sinfonía n°2 de Schumann, obra final y principal del programa. La orquesta pareció abandonarse del todo al intenso flujo de emociones, mayormente jubilosas, que brotan de esta partitura clave en el empalme entre el clasicismo y el romanticismo tardío.